La noticia de ayer, sobre el asesino del estudiante del Inframen, me dio dolor de estómago de la cólera y escalofríos del miedo. Aunque no tuve tiempo de escribir al respecto ayer, ahora sigo sin poder digerirlo y me siento obligada a escribir al respecto.
En mi opinión, un asesino es un asesino, haya nacido unos meses antes o después, igual es asesino. Este hombre mató a un estudiante inocente sin razón alguna, dejó a una familia desconsolada en soledad, paralizó a una escuela entera robándoles el conforte de pertenecer a su alma matter e indignó a una nación entera, harta de la violencia que no cesa.
Tenga 17, 10 o 50 años, este hombre es un verdadero criminal y debería de ser tratado como tal. Se merece una pena como cualquier otro.
Pero la señora jueza a quien fue asignado este caso, no parece pensar igual.
La señora jueza, por ser un menor, un niño (de 17 años y asesino, pero un niño), consideró que 7 años serían suficiente castigo por el crimen que cometió.
Siete años! Este "niño" va a salir de 26 años, un hombre, que ya sabe como matar con cuchillo, y que estoy segura habrá aprendido formas nuevas de hacerlo en la cárcel.
Como es posible?
Con este tipo de sentencias "pajarito", como no vamos a estar como estamos??
No hay comentarios:
Publicar un comentario