viernes, 8 de abril de 2011

A dos meses del cambio de Presidencia en la Asamblea

El 26 de enero, unos días antes de asumir la presidencia de la Asamblea Legislativa, Sigrifo Reyes dijo en una entrevista en el Diario CoLatino,:

Me parece que la Asamblea ganaría bastante, y toda la sociedad ganaría bastante, si las discusiones legislativas se dan en un plano de apertura sin nocturnidad y sin sorpresas.

Después le preguntaron:

O sea, ¿como presidente de la Asamblea Legislativa va a evitar madrugones y alargar plenarias?

y el contestó:

Sí. Alargar plenarias innecesariamente. Porque, repito, aunque tu intención pueda ser buena, pero el hecho de hacer las cosa en la madrugada para mí no le aporta nada positivo 
a una discusión.

Unos días después, el 1 de febrero, en su discurso de toma de posesión como Presidente de la Asamblea
mencionó que:
haría "grandes  esfuerzos, para elevar  su  credibilidad, su autoridad política y ser depositaria de una mayor confianza ciudadana."


Dijo que adquiría "El compromiso de representar fiel y éticamente los intereses de nuestros electores y del pueblo en general no acaba cuando nos instalamos en nuestras curules."
además prometió "adoptar medidas  que se traduzcan en una gestión más cristalina de  los  recursos  financieros de  la  institución" y  "adoptar  medidas  para volver  más  eficiente  el  trabajo"

y que "Vamos a respetar los horarios señalados para el inicio de las sesiones plenarias y otros actos oficiales. Así mismo, vamos a adoptar medidas para que las sesiones plenarias que se prolongan  hasta horas  de  la  madrugada, sean  un recuerdo  del  pasado..."
 
Pero el viernes pasado permitió el primer madrugón para pasar las reformas electorales (y que no venga con la escusa que como fue un rato antes de la media noche, no es madrugón, porque si lo es).
Por allí le han sacado que además de no haber reducido la planilla de la Asamblea en la magnitud que se esperaba, ha andado contratando gente nueva.
Lejos de representar la voluntad de los electores, le da espacio en las Juntas Receptoras de Votos a un partido político que lo que ni siquiera se ganaron sus sillas en la Asamblea.

Estos son grandes esfuerzos, pero para reducir la escaza credibilidad que ya tiene la Asamblea Legislativa y generan más desconfianza.

En conclusión Don Sigrido nos dio paja! En tan solo dos meses desde que inició su gestión como Presidente, nos queda claro que ni su discurso, ni su entrevista, ni sus promesas tienen una pizca de transparencia.

¿qué nos podrá decir al respecto?

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